Lo que funciona para uno no funciona para todos

Hoy 7 de octubre del 2026 me preparo para arrancar mi día. Durante la mañana saco algunos pendientes, desayuno y ensayo un poco la guitarra. Esto último me pone en un buen estado de ánimo para comenzar el día, porque generalmente no soy una persona que arranca el día con demasiada energía y necesito algo que me motive 🫠

Desde hace unos días estoy iniciando mis mañanas con algo relacionado con la música, y tocar guitarra me está ayudando bastante. Había dejado un poco de lado la música durante las últimas semanas porque estaba más enfocado en otro proyecto que requiere bastante de mi atención.

He notado que, cuando me enfoco en algo, tiendo a hacerlo demasiado y termino dejando de lado otras áreas de mi vida. Por eso estoy tratando de rescatar conscientemente estos espacios. En el caso de la música, he notado algo muy sencillo: cuando siento que avancé con ella, me siento mejor al final del día.

Una conversación inesperada en Instagram 🤩

 

Más tarde entro a Instagram y encuentro un en vivo de un ingeniero de sonido estadounidense que comencé a seguir hace poco. Suele compartir consejos bastante prácticos sobre música y el manejo del escenario.

Éramos muy pocas personas conectadas y nos invitó a hacer preguntas, así que aproveché para preguntarle sobre cómo generar una mejor interacción con el contenido que uno publica.

Su respuesta me gustó mucho 😀

Me dijo que realmente no recomendaría un método específico. Más bien, recomendaría probar diferentes maneras de hacer las cosas hasta descubrir cuál funciona para cada persona.

De hecho, contó que uno de los videos que más alcance había tenido en su cuenta fue precisamente uno que había dudado publicar. Algo que no esperaba que funcionara terminó funcionando mucho mejor de lo que imaginaba.

Lo que funciona para uno no necesariamente funciona para otro 

Mientras hablábamos pensé en cuánto se parece esto a lo que ocurre en terapia.

En terapia tampoco aplicamos una sola receta. Lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra. Podemos conocer diferentes estrategias y herramientas, pero necesitamos considerar la historia, las circunstancias y las características particulares de cada paciente.

Algo que me gusta explorar es qué ha intentado anteriormente la persona y qué resultado tuvo. Si alguna estrategia ya le ha funcionado, probablemente sea importante tomarla en cuenta. Si no le funcionó, también nos da información.

En ese sentido, la propia experiencia del paciente muchas veces aporta más que asumir desde afuera qué debería funcionarle.

Pongamos atención a las recetas para la vida 🤔

Esto también me hace pensar en la cantidad de información que encontramos todos los días en redes sociales.

Constantemente aparecen métodos para alcanzar la felicidad, sentirse mejor, ser más productivo o tener éxito: “las tres leyes”, “los cinco pasos”, “las diez claves”. Muchas veces se presentan como si fueran fórmulas aplicables a cualquier persona.

Pero si ni siquiera en terapia podemos asumir que una misma estrategia funciona para todos, probablemente deberíamos tener cierta cautela cuando alguien nos presenta una receta universal para la vida 

Podemos aprender de las experiencias de otras personas, tomar ideas y probar nuevas estrategias. Pero al final también necesitamos observarnos, experimentar y descubrir qué es lo que realmente funciona para nosotros 😄